“Lo único que se necesita para que triunfe el mal es que los hombres buenos no hagan nada”
No por manida, esta frase de Burke tiene menos significado. De hecho, ante la situación que se nos abre en los próximos años adquiere aún mayor razón de ser, si cabe.
He estado una temporada larga sin escribir en el blog. Cualquier excusa ha sido buena para no hacerlo pero todo tiene un límite. Ya conocemos el resultado de las elecciones y ya conocemos la composición del nuevo gobierno.
Todos los que nos consideramos hombres de bien, aunque no lo seamos pero en nuestro convencimiento interno lo creamos, debemos dejar de tolerar los abusos de este gobierno. Aunque estemos equivocados debemos defender nuestra forma de pensar por que nuestro fin es bueno, es ser feliz y dejar que las otras personas lo sean también ya que estamos convencidos de que no hay otra forma.
Y aquí estamos y aquí nos encontraremos. Sin ningún tipo de complejo artificialmente impuesto por la izquierda radical e intolerante.