“Y si alguien quiere irse al partido liberal o al partido conservador, que se vaya”
Estas han sido las palabras de Mariano Rajoy a la concurrencia entregada.
A destacar dos temas.
El primero, ver como aparentemente aparta a los liberales y a los conservadores que formen parte del Partido Popular. El segundo ver su vehemencia, convencimiento y resolución en el planteamiento sobre la idoneidad de su candidatura para presidir el partido por el bien de España.
Vamos a ver. Si los liberales y los conservadores dejasen de votar al Partido Popular me pregunto qué espacio del electorado sería el sustento del PP. Por otro lado, me produce desazón ver como el aclamado líder, hasta ahora, es capaz de demostrar ese estado resolutivo hacia las instancias internas de su partido y no es capaz de hacerlo con el partido que está en el gobierno. Máxime cuando tenemos candente el tema del trasvase o sus sinónimos por un lado y por el otro tenemos el nombramiento de ministros de la altura de Carmen Chacón como estandarte de la defensa de España.
En la vida sólo se puede tener un objetivo y si queremos ser meticulosos podemos decir que sólo se puede tener un objetivo al mismo tiempo. El resto de objetivos deben estar supeditados a éste primero. Tengo claro que Mariano Rajoy Brey tiene como principal objetivo ganar las próximas elecciones. El problema y la desazón me vienen cuando a día de hoy estoy dudando de si quiere ganar las elecciones internas o quiere que el PP gane las próximas elecciones generales…